Nos embarcamos y no nos embarcamos en los mismos ríos, somos y no somos. Heráclito.

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En este blog, Profesores y alumnos del Postgrado de Maestría en Filosofía de la UCAB Guayana, publicamos nuestras reflexiones sobre las ideas y el diario acontecer de nuestro entorno.

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"Las dictaduras fomentan la opresión, las dictaduras fomentan el servilismo, las dictaduras fomentan la crueldad más abominable: es el hecho de que fomentan la idiotez. Botones que balbucean imperativos, efigies de líderes, vivas y mueras prefijados, muros exornados de nombres, ceremonias unánimes, la mera disciplina usurpando el lugar de la lucidez... Combatir esas tristes monotonías es uno de los muchos deberes de un escritor".

Jorge Luis Borges

viernes, febrero 10, 2012

PLATÓN vs TIRANOS


EL BÚHO DE MINERVA



Diego Márquez Castro

    







    El tema de la tiranía y los tiranos siempre ha fascinado, inquietado, molestado. Cuando se habla en torno a tal particular el concepto de tiranía traduce la idea de gobierno ejercido por un individuo, el tirano o quizás por varios, los tiranos. En todo caso, tal tipo de gobernantes, quienes les rodean y defienden en nombre de cualquier idea o pretexto coinciden el algo: el abuso e imposición en grado extraordinario del poder y la fuerza, acompañados del dominio y explotación irracional de afectos y pasiones, mediante la difusión de un discurso terriblemente persuasivo sobre la voluntad de una sociedad y un país enteros. De esta forma, la tiranía se constituye en un sistema de gobierno en el que se sacrifica el bien de la colectividad en provecho particular de quien ejerce las funciones de gobernar.

    Platón en el libro octavo de su obra La República se expresa por boca de un Sócrates que dialoga con Glaucón: “En cuanto al protector del pueblo, no creas que se duerme en medio de su poderío; sube descaradamente al carro del Estado, destruye a derecha e izquierda a todos aquellos de quienes desconfía, y se declara abiertamente tirano.” Seguidamente, el filósofo hace un análisis sobre la situación del tirano: “Veamos ahora cuál es la felicidad de este hombre y la del Estado que la sufre. Por lo pronto, en los primeros días de su dominación ¿no sonríe graciosamente a todos los que encuentra, y no llega a decir que ni remotamente  particular, librando a todos de sus deudas, repartiendo las tierras entre el pueblo y tratando a todo el mundo con una dulzura y terneza de padre?” Luego, se le cae la máscara, deja de ser amable, obliga a los ciudadanos a pagar impuestos para sufragar sus guerras, para que estos no tengan tiempo para pensar, deliberar, discutir “y sólo piensen en sus diarias necesidades.”

   El filósofo hace referencias a quienes en un principio vieron al tirano como un salvador de la polis, pero luego, desengañados se volvieron en su contra y entonces, el tirano, luego de aprovecharse de ellos y manipularlos a su antojo, considera imperiosamente la necesidad de deshacerse de ellos, si quiere reinar a su  antojo y sin oposición alguna. Las palabras de Sócrates en el texto analizado son lapidarias: “Muy digna de lástima es la condición de un tirano, si se ve obligado a destruir a los mejores ciudadanos, y a convertir a los esclavos de éstos en sus amigos y confidentes. Estos nuevos ciudadanos le admirarán y vivirán con él en la más íntima familiaridad, mientras que los hombres de bien le aborrecerán y huirán de él.” Caídas máscaras y antifaces, la sociedad que aplaudió, exaltó y cantó loas al salvador ahora abominado, rechaza los intentos de sojuzgamiento y en tal sentido el filósofo acota: “El pueblo verá qué hijo ha engendrado, acariciado y encumbrado.” Habrá llegado la hora de elegir la libertad. 

1 comentario:

  1. Cuando me pongo a reflexionar en todo lo que los griegos dijeron hace más de 2000 años, y constato su vigencia, no dejo de pensar en lo poco que ha evolucionado el ser humano en lo que refiere a la moral y a su conducta animal. No me extraña que Nietzsche haya dicho que los griegos lo dijeron todo.

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