Guillermo D. Mosquera C.
Legatum Institute[1] de Inglaterra, es un organismo que se dedica al estudio de la situación económica a nivel mundial, entre sus estudios cuenta con un Análisis comparativo del Estado de Bienestar entre naciones y que anualmente publica un ranking que indica comparativamente el grado de <<bienestar>> de los ciudadanos por nación, denominado Prosperidad. Este índice se compone de diversos indicadores tales como: Productividad, Percepción de la seguridad personal, Emprendimiento y oportunidad, Libertad personal, entre otros.
La posición de Venezuela en el 2010 en dicho
ranking es el 75 de la lista. Me sorprende ver a Argentina ocupando la posición
41. El mismísimo país que nuestro gobierno decide respaldar económicamente entre
el año 2006 y 2007 mediante la emisión conjunta de los Bonos del Sur que entre
ambas emisiones alcanzan la cifra de 2.500 millones de dólares.
Quisiera destacar comparativamente del estudio
con tan solo tres elementos, la relación al primer país de éste estudio,
Noruega; esto con la intención de apuntar un elemento que notamos ausente, o al
menos débilmente considerado en el debate político nacional.
Posición/Número de países
del estudio Venezuela: Noruega:
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Índice de percepción de Corrupción: 162/180 11/180
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Índice de Patrimonio/WSJ[2] Libertad
Económica: 174/179 37/139
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Esto para
destacar la relación entre la Competitividad y el Estado de Bienestar. El grado
de libertad económica necesaria para promover el emprendimiento, la atracción
de capitales, el empleo y su consecuente incidencia sobre los índices de
inseguridad, pobreza y educación.
Sabemos que el liberalismo económico no es la
panacea para alcanzar la felicidad. Que el “capitalismo salvaje” como lo
denominó Juan Pablo II, es una de las causas fundamentales en la crisis social,
moral y ecológica que hoy experimentamos. Más no es razón suficiente para
“satanizar” la economía liberal, más bien para regularla mediante la ética
social. Es notorio que el mundo entero lo sabe, incluso naciones como China
mediante su reforma del 2007 da un vuelco a su concepción de la libertad
económica y la propiedad como fuente de crecimiento y bienestar para su pueblo.
Contrario en nuestro caso, los pasados doce años
han sido una eficiente máquina de destrucción de nuestro sistema productivo,
económico y social, en el cual se habían invertido importantes recursos y
esfuerzos para diversificar la economía, fortalecer las alternativas a la renta
petrolera, descentralizar el Estado y hacerlo más dinámico. ¿Errores en el
modelo? ¡Muchos! Pero ninguno tan severo como para generar este salto atrás tan
grande.
La oferta de mejorar la calidad de vida del
venezolano debe obligatoriamente pasar primero por un plan para recuperar el
rumbo hacia el progreso económico de la nación. Revertir la <<Economía de
Puertos>> hacia una creciente sociedad productiva que obtenga un puesto
en los mercados internacionales no solo a punta de exportar materia prima, sino
con una economía productiva de productos terminados que compitan en calidad y
precio con los demás países exportadores. Seguridad para los capitales
privados, políticas fiscales que estimulen el emprendimiento, la repatriación y
retorno de capitales internacionales, indispensables para reconquistar el
puesto que nos merecemos dentro de los Estados de Bienestar. Es tarea
impostergable de nuestra asamblea, llevar adelante el debate sobre el país que
queremos pero empezando por el principio: El cómo lo hemos de
conquistar.
Guillermo D. Mosquera C.
dmosq@hotmail.com
Nota del administrador del blog:
Para el año 2011, Noruega repite por tercer año el primer lugar, Argentina se ubica en el puesto 39, y Venezuela ocupa el puesto 73 de los 110 países estudiados. Los criterios, metodología y procedimiento para la obtención de las 89 variables y el cálculo de los índices se pueden descargar o ver en el sitio antes mencionado (Legatum Institute) o en su sitio complementario: Prosperity.

Este artículo me ha dado pie a visitar el sitio de Legatum y estudiar su más reciente reporte, del 2011. Es un documento digno de la mayor seriedad y objetividad posibles, y sirve de base para el diagnóstico y la toma de decisiones relativa a los intereses de la nación. No descarto hacer un análisis y publicarlo también en este blog. Muy bueno.
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